Valoración judicial de la tendencia interna trascendente como garantía del principio de presunción de inocencia cuando la posesión de droga para consumo personal excede los límites previstos en el artículo 299 del Código Penal Peruano
Resumen
La presente investigación tuvo como objetivo determinar el criterio de razonamiento
que aplican los jueces penales al resolver procesos por microcomercialización de drogas,
cuando el agente es intervenido en posesión de una cantidad de droga cuyo peso supera los
límites previstos en el artículo 299 del Código Penal y, al mismo tiempo, alega que dicha
posesión estaba destinada a su consumo personal. El estudio se desarrolló en el Distrito Judicial
de Lambayeque durante el periodo 2017–2023.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, con un diseño de estudio de
casos múltiples, a partir del análisis de resoluciones judiciales de primera instancia. El
propósito fue identificar cómo los jueces valoran la tendencia interna trascendente, elemento
subjetivo del delito de microcomercialización, y verificar si dicha valoración se realiza de
manera compatible con el principio de presunción de inocencia.
Los resultados evidencian que el razonamiento judicial se encuentra
predominantemente condicionado por el criterio cuantitativo del peso de la droga incautada.
En la práctica, la superación de las cantidades umbrales previstas en el artículo 299 del Código
Penal es utilizada como factor decisivo para atribuir responsabilidad penal, relegando la
valoración del contexto fáctico y de los indicios objetivos que permitirían distinguir entre
consumo personal y finalidad de tráfico. Esta forma de razonamiento prescinde del análisis de
la tendencia interna trascendente, entendida como la finalidad subjetiva de tráfico exigida por
el tipo penal, y conduce a que el imputado sea colocado en la obligación de acreditar su
condición de consumidor, mediante certificados médicos o antecedentes de drogodependencia.
Esta dinámica probatoria implica una inversión indebida de la carga de la prueba y
configura una auténtica prueba diabólica, vulnerando el principio de presunción de inocencia
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en su dimensión de regla probatoria. En consecuencia, se concluye que la aplicación rígida y
automática del criterio cuantitativo previsto en el artículo 299 resulta insuficiente para
diferenciar adecuadamente entre consumo personal y microcomercialización, afectando
garantías fundamentales. Se recomienda una interpretación judicial que priorice la valoración
conjunta de indicios objetivos y subjetivos, así como una revisión normativa que supere la
centralidad exclusiva del peso de la droga en la decisión judicial. The objective of this research was to determine the reasoning criteria applied by
criminal judges when resolving drug micro-trafficking cases in which the agent is intercepted
in possession of an amount of drugs exceeding the limits provided for in Article 299 of the
Penal Code and, simultaneously, claims that such possession was intended for personal
consumption. The study was conducted in the Judicial District of Lambayeque during the
2017–2023 period.
The research followed a qualitative approach with a multiple case study design, based
on the analysis of first-instance judicial rulings. The purpose was to identify how judges assess
the transcendent internal tendency—the subjective element of the crime of micro-
trafficking—and to verify whether such assessment is conducted in a manner compatible with
the principle of the presumption of innocence.
The results show that judicial reasoning is predominantly conditioned by the
quantitative criterion of the weight of the seized drugs. In practice, exceeding the threshold
amounts established in Article 299 of the Penal Code is used as a decisive factor for attributing
criminal liability, relegating the evaluation of the factual context and objective evidence that
would allow for a distinction between personal consumption and intent to traffic. This form of
reasoning waives the analysis of the transcendent internal tendency, understood as the
subjective purpose of trafficking required by the criminal type, and leads to the defendant being
placed under the obligation to prove their status as a consumer through medical certificates or
drug addiction records.
This evidentiary dynamic implies an undue reversal of the burden of proof and
constitutes an authentic diabolical proof, violating the principle of the presumption of
innocence in its dimension as a probative rule. Consequently, it is concluded that the rigid and
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automatic application of the quantitative criterion provided for in Article 299 is insufficient to
adequately differentiate between personal consumption and micro-trafficking, thereby
affecting fundamental guarantees. A judicial interpretation that prioritizes the joint evaluation
of objective and subjective evidence is recommended, as well as a regulatory revision to
overcome the exclusive centrality of drug weight in judicial decisions.
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