Implementaciónde un plan integralde mejora para el control de plagas gorgojos y polillas en la industria arrocera
Resumen
La industria arrocera presenta problemas recurrentes de infestación por plagas,
principalmente gorgojos y polillas, como consecuencia de deficiencias en los sistemas de
almacenamiento de materia prima, producto terminado y envases. Asimismo, se han identificado
fallas en los procesos de fumigación de granos y sanitización de ambientes como almacenes, silos
y salas de producción. La aplicación incorrecta de métodos y frecuencias de control ha favorecido
la proliferación de plagas, situación que se ve agravada por la limpieza insuficiente de silos y áreas
de pilado, el manejo inadecuado de productos químicos y un bajo nivel de cumplimiento de las
buenas prácticas de manufactura (BPM) y los procedimientos operativos estandarizados de
saneamiento (POES); comprometiendo la inocuidad del arroz, generando pérdidas económicas
considerables, afectando la reputación de la marca, siendo así un riesgo significativo para la
seguridad alimentaria. ante esta problemática, se destaca la importancia del perfil profesional del
ingeniero en industrias alimentarias, cuya formación profesional permite diagnosticar, diseñar e
implementar estrategias integrales de control de plagas. la aplicación de conocimientos
especializados en control integrado de plagas, gestión de riesgos, selección y uso adecuado de
productos químicos, así como en la planificación de programas de saneamiento y cumplimiento
normativo, resulta esencial para mitigar los riesgos asociados. la participación del ingeniero en
industrias alimentarias contribuye al fortalecimiento de los sistemas de inocuidad, la reducción de
mermas, la mejora en los estándares de calidad del producto final y el cumplimiento de exigencias
regulatorias, posicionando a la industria dentro de un modelo de producción seguro, eficiente y
sostenible. la implementación permitirá en este caso puntual mantener la calidad e inocuidad de
los productos, evitando la contaminación polillas y gorgojos. The rice industry faces recurring pest infestation issues—primarily involving weevils and
moths—stemming from deficiencies in storage systems for raw materials, finished products, and
packaging. Failures have also been identified in grain fumigation processes and the sanitization of
environments such as warehouses, silos, and production areas. Incorrect application of control
methods and schedules has fostered pest proliferation; this situation is exacerbated by insufficient
cleaning of silos and milling areas, improper chemical handling, and low levels of compliance with
Good Manufacturing Practices (GMP) and Sanitation Standard Operating Procedures (SSOP).
These factors compromise rice safety, cause significant economic losses, damage brand reputation,
and pose a significant risk to food safety. Given these challenges, the professional role of the food
industry engineer is crucial, as their training enables them to diagnose, design, and implement
comprehensive pest control strategies. Applying specialized knowledge in Integrated Pest
Management (IPM), risk management, proper chemical selection and use, and the planning of
sanitation programs and regulatory compliance is essential to mitigating associated risks. The
involvement of food industry engineers strengthens safety systems, reduces product loss, improves
final product quality standards, and ensures regulatory compliance, thereby positioning the
industry within a safe, efficient, and sustainable production model. In this specific case,
implementation will ensure product quality and safety while preventing contamination by moths
and weevils.







